Print

O QUE ESTAMOS HACIENDO?

 

Mensage de Mônica de Andrade, Vicepresidenta Regional, sobre la COVID-19

Las estrategias de la promoción de la salud frente a la COVID-19 pueden contribuir en la salud pública acentuando el compromiso comunitario y la reorientación de los servicios de salud para prevenir la transmisión del virus.

Hasta el pasado 12 de junio, de acuerdo con cifras oficiales, la pandemia había afectado a más de 7’377.500 personas, se contabilizaban cerca de 416.900 decesos y el virus había sido detectado en casi todos los países. En Latinoamérica se hablaba de más de 1’200.000 personas contagiadas y de cerca de 60.000 fallecimientos por esta causa. 

La diversidad política explica las respuestas de los países a la crisis del coronavirus. El gobierno brasileño fue acusado de totalitarismo y de censura después de que dejó de publicar las cifras de casos y de decesos de la COVID-19 y borró todos los datos de una página oficial de internet. El martes, las autoridades reportaron 1.262 decesos, el más alto total de un día en el país. Ahora, Brasil tiene más de medio millón de casos conocidos, superado solo por Estados Unidos. Y a pesar de este creciente número y de que los hospitales están alcanzando su plena capacidad, los negocios comenzaron su reapertura en las principales ciudades, como Río de Janeiro, Manaos y Victoria. 

Argentina está tomando muy seriamente el virus desde marzo e implantó estrategias como los protocolos para los vuelos que llegan del exterior, licencias laborales con ausencias justificadas, cierre de espacios culturales, presentación de espectáculos a puerta cerrada, restricciones en el sector hotelero, suspensión de clases presenciales, acceso prohibido a parques nacionales y áreas protegidas, cancelación de partidos de fútbol, readecuación de todos los calendarios académicos, cierre de fronteras y reducción del transporte público. El país reportó 25.987 casos, una incidencia de 1:1.712, y 735 decesos en una proporción de 1:60.537 personas. 

En Colombia, la estrategia para luchar contra la COVID-19 incluye la recomendación de cuarentena, el aislamiento y el distanciamiento físico, así como el teletrabajo y el estudio a distancia, lo que ha resultado en 42.206 casos (1: 1.176) y 1.439 decesos (1: 34.502). 

Perú ordenó uno de los primeros confinamientos en Suramérica. Aunque las cifras oficiales de personas fallecidas por el virus llegaron a alrededor de las 5.000, en mayo el país reportó 14.000 decesos más que en los meses precedentes, lo cual sugiere que ha aumentado el número de personas que muere en sus hogares, debido a que los hospitales tienen dificultades para atender la avalancha de casos. 

Sin embargo, se han visto acciones inspiradoras en las comunidades, como distribución de alimentos a quienes no tienen empleo, donación de mascarillas artesanales y esfuerzos de investigación para luchar contra la pandemia.

Yo creo que las cifras de casos y de decesos serían diferentes si, en lugar de restringir solo parcialmente las actividades comerciales, los países hubieran tomado con seriedad los consejos de las sociedades científicas y de los organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Adicionalmente, los profesionales de la salud son los trabajadores más vulnerables a la COVID-19, mientras que los segmentos de la sociedad que tienen más riesgo de contraer el virus son los que viven en la pobreza extrema.

Para concluir, los países están fallando en la promoción de la salud y el bienestar debido a la falta de políticas basadas en evidencia e intersectoriales, a las bajas inversiones en el sistema de salud pública, a las pocas estrategias de protección social, a la falta de preparación y al hecho de haber asumido la transmisión comunitaria sin investigación de caso, lo cual resulta todo en altas cifras de fallecimientos.

Los gobiernos deberían redoblar sus esfuerzos para proteger la vida y mejorar las condiciones de vida de la población vulnerable, teniendo en cuenta los determinantes sociales de la salud.

 

We invite you to read all COVID-19 messages from the IUHPE President and Regional Vice Presidents.


Message from IUHPE/ORLA

Brazilian universities are mobilized to support measures for social protection, containment and mitigation of the COVID-19 pandemic. The Brazilian Unified Health System and its workers are fundamental players in this confrontation due to its capillarity throughout the national territory and its universal and free character. Countries with Universal Health Systems have been organizing periodic events to support the actions of their public health professionals.

The forecast that there may be pressure on the installed capacity of health services reveals the unfair allocation of health resources in Brazil, for example: there are 1.08 ICU beds / 10,000 inhabitants in public units, to serve ¾ of the Brazilian population, contrasting with 4.84 ICU beds / 10,000 in private units for the remaining ¼ of Brazilians. Spain to close these gaps has just nationalized its private hospitals.

The moment also calls, in addition to social protection measures, for the unrestricted defense of health as a right of citizenship and for the resumption of proactive action by national states in the formulation of social and economic policies that benefit the most vulnerable. We can no longer live under financial totalitarianism in which everything is justified by the market. 


A Doutora MONICA DE ANDRADE estuvo en la  23ª Conferencia Mundial de Promoción de la Salud de la UIPES, 7-11 abril 2019, Rotorua (Aotearoa Nueva Zelanda) para la reunion con los membros de ORLA para presentar sus planes para la integración de los membros de America Latina.

 

 

 

Destacamos la presencia de la Dra Gerry Eijkemans, Dra Marilyn Rice, Dr Marco Akerman, Dra Vanessa Almeida,  Dra Sheila Murta, Dra Mariangela Bittar y Rob Simmons.


En Agosto 2019, la VP de ORLA hay sido invitada por la Representante de Brasil Dra Ana Maria Girotti Sperandio para hablar sobre Metodologías Participativas en Promocion de la Salud.